
"Que los artículos de primera necesidad se produzcan en todas partes y circulen poco. Que las especias, las gemas, los objetos de lujo, los libros y las obras de arte circulen lo más libre y ampliamente posible, incluso más allá de las fronteras, lo mismo que antes. Pero que los comisionistas, los especuladores, los políticos nacionales o extranjeros no hagan presa en los productos de los que depende la vida del pueblo. No es lícito que unos jueguen a la pelota con el fruto del trabajo de los otros".