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sábado, 20 de marzo de 2010

Güena primovel/primovera... Buena primavera


Este año tardó un poco más, pero ya nos han invadido las flores. Nos rendimos.
Perfume del ciruelo
Asciende a lo alto
Anillo de la luna
(Yosa Buson. Japón S. XVIII)

jueves, 18 de marzo de 2010

Y 7º. VUESTROS NOMBRES, VUESTROS ROSTROS

Según van enfriándose los panes como para poder cogerlos con las manos desnudas, vamos escribiendo vuestros nombres en cada sobre. Si os conocemos personalmente -la mayoría- es inevitable imaginar vuestros rostros y gestos; si no, seguramente hemos hablado con vosotr*s por teléfono o por correo electrónico, u os llega nuestro pan a través de alguna persona amiga. Va nuestro pensamiento para cada uno con el deseo de que disfrutéis del resultado final de estas horas de trabajo amoroso y gozoso.

Vamos metiendo cada pan en su sobre, distribuyendo éstos en cajas según a dónde se vayan a repartir.

Ya se nota el cansancio. Guardamos las cajas de pan en los coches, barremos la panera, recogemos lo que queda, nos despedimos contentos y satisfechos. Aún tenemos tiempo de ducharnos, comer algo, quizás descansar un ratuco antes de comenzar nuestras tareas de la tarde...

Nos llevamos el olor del pan prendido al cuerpo durante el resto del día, y la charla y el quehacer del jornazu prendido al alma.

Hay quien dice que hacemos “buenas migas”.

domingo, 21 de febrero de 2010

Los postres de taller




















Taller de repostería alemana

Bueno, al final llegó el día 20 de febrero y el esperado taller de Repostería Alemana de Almut Zösinger. Estábamos bastante apretadas en la panera, pero pudimos desenvolvernos para hacer bizcochos, tartas, bases para distintos postres, galletas y pizzas. Antes de hacer la pausa para comer y siesta, disfrutamos de una riquísima pizza que desapareció en un suspiro.


Por la tarde nos dedicamos a decorar lo hecho por la mañana. Utilizamos flores, nata, zumos y coberturas de chocolate o azúcar. Aunque acabamos un poco saturadas de dulce, pudimos "atacar" los dulces... pero sobró para llevar a casa.





Buen ambiente... y mucha gimnasia subiendo y bajando escaleras (un pringao que se encargó de los recados, je, je)

jueves, 11 de febrero de 2010

6º. LIMPIO MI CASITA, TRALARÁ LARITA...


Según vamos acabando de panificar masas, las maseras van quedando vacías y se pueden empezar a fregotear.

Frotar y deshacer los pegotes de masa seca hasta que no queda rastro. Aclarar y secar tamaños recipientes también tiene su “miga”. Todos los utensilios utilizados son fregados y recogidos. Todo va quedando ordenado.

Aunque no somos demasiado polillas, sí que somos muy limpiucos y respetuosos. Para nosotros preparar el pan semanal es un acto meditativo en el que hay que cuidar todo detalle porque al final todo eso va metido en cada pedacito de pan que vamos a llevarnos a la boca. Nos parece importante desde el primero al último paso...

martes, 2 de febrero de 2010

La música "amasadora" de esta semana

Entre otras, esta semana, escuchamos alguna de estas músicas:







Escuchando estas músicas vamos amasando y haciendo el pan.

lunes, 18 de enero de 2010

5º. ¡QUE CALOR, ESTO PARECE UN HORNO!

¡Esto sube que se mata...! Llega la hora de encender el horno antes de que los panes yelden demasiado y se abra la masa. El calor aumenta en la panera. Seguimos preparando panes, primero los grandes, luego los chicos. Cuando el horno llega a la temperatura necesaria, cortamos los panes para ayudarles a abrir con buena forma. Cada masa distinta, un corte diferente para no confundirlos. Y entran al horno sonrientes para la transformación final.

Enseguida un nuevo olor nos envuelve, más dulzón, más tostado, más goloso, a la vez que el calor nos abraza también, sudorosos.

Mientras una hornada se cuece, vamos preparando las siguientes. Cada vez que abrimos el horno para sacar esos panes guapus y estupendos -que sí, que se lo decimos: ¡guapuuus!-, dorados y crujientes, el calor se hace casi insoportable. Nada más salir unos, entran otros, sin pausa.

Los panes cocidos se colocan en las baldas. Quinto reposo, el último... para enfriar y acabar de hacerse en su interior.

Ahora sí que parece mentira que del engrudo de harina y agua de esta mañana salgan estas maravillas.